Calculadora de potencia contratada
Responde a estas preguntas sobre tu vivienda y te decimos, de forma orientativa, qué potencia te conviene contratar.
Cómo elegir tu potencia contratada
Potencia contratada vs. consumo: kW no es lo mismo que kWh
La potencia contratada son los kW que tu instalación puede usar de golpe, en el mismo instante. El consumo, en cambio, se mide en kWh y es la energía que gastas a lo largo del tiempo. Para verlo con un ejemplo: la potencia es el ancho de la tubería por la que puede pasar el agua; el consumo es cuánta agua ha pasado al final del mes. Puedes tener una tubería ancha y usar poca agua, o al revés.
Elegir bien qué potencia contratar no cambia lo que gastas al encender cosas: cambia si puedes encenderlas todas a la vez sin que salte el interruptor. Para calcular lo que gastas de verdad, usa la calculadora de consumo eléctrico.
Por qué importa: pagas la potencia la uses o no
En tu factura hay dos términos principales: el término de potencia (fijo, se paga todos los días del periodo, actives lo que actives) y el término de energía (lo que realmente consumes). El término de potencia depende solo de los kW que tengas contratados, así que contratar más de la que necesitas es pagar de más cada mes, todo el año, aunque nunca llegues a usarla.
Quedarte corto también sale caro, aunque de otra forma: si un día enciendes el horno, la lavadora y el aire acondicionado a la vez y tu potencia no da para tanto, salta el ICP (el interruptor de control de potencia) y se va la luz de toda la casa. No es grave, pero es un incordio que se repite si tu potencia no encaja con tu día a día real.
Cómo saber cuántos kW necesitas
No existe una fórmula oficial única, pero puedes acercarte mucho pensando en lo que podría coincidir a la vez en tu casa: la carga base (nevera, iluminación, electrónica), la climatización si la tienes, y los electrodomésticos de más consumo que uses en el mismo rato. Eso es justo lo que calcula la herramienta de esta página: le cuentas cómo es tu vivienda y qué sueles encender a la vez, y te devuelve una potencia orientativa, redondeada a los kW normalizados que existen en España.
Decimos "orientativa" porque nadie fuera de tu casa sabe con certeza qué enciendes y cuándo. Si el resultado te deja con dudas, prueba distintas combinaciones de electrodomésticos y mira cómo se mueve el rango: te va a dar una idea mucho más realista que buscar qué potencia contratar y quedarte con el primer número que encuentres.
Las potencias normalizadas en España
En España no se puede contratar cualquier número de kW: hay que elegir entre las potencias normalizadas, que suben en escalones de 1,15 kW. Como orientación general, sin que sustituya a tu propio cálculo:
- 3,45 kW: pisos pequeños, con pocos aparatos de alto consumo y sin climatización eléctrica.
- 4,6 kW: la más habitual en hogares de 2 a 4 personas sin calefacción eléctrica ni coche eléctrico.
- 5,75 - 6,9 kW: viviendas más grandes, con aire acondicionado, termo eléctrico o varios aparatos que puedan coincidir.
- 8,05 kW o más: casas con calefacción eléctrica, bomba de calor, o que cargan un coche eléctrico en casa.
Son solo puntos de referencia: tu combinación exacta de vivienda y hábitos es lo que de verdad decide cuál es tu potencia contratada óptima, por eso merece la pena calcularla en vez de copiar la de un vecino o un familiar.
Errores típicos al elegir potencia (y cómo revisar la tuya)
El más común es dejar la potencia que puso la instaladora o la comercializadora al dar de alta el suministro, sin volver a mirarla aunque cambien tus electrodomésticos, te mudes o cambien las personas que viven contigo. También es habitual sobredimensionar "por si acaso", que parece prudente pero se traduce en pagar de más cada mes sin necesidad.
Para revisar la tuya, busca el término de potencia en cualquier factura reciente: ahí aparecen los kW que tienes contratados. Si nunca salta el ICP y crees que podrías bajar un escalón, o si te salta más de una vez al mes, son señales claras de que tu potencia contratada no encaja con tu vivienda actual.
Más adelante publicaremos guías específicas sobre cómo bajar la potencia contratada sin quedarte corto y sobre la relación entre la potencia contratada y el término fijo. Mientras tanto, puedes ver el resto de herramientas en la página de calculadoras.
Normativa aplicable
El sector eléctrico español se regula por la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico. El término de potencia que pagas incluye los peajes de acceso a las redes de transporte y distribución, cuya metodología de cálculo fija la Circular 3/2020 de la CNMC, el organismo que regula y supervisa el sector energético en España. Las potencias normalizadas entre las que puedes elegir al contratar están fijadas por la normativa de acceso a las redes eléctricas.
Esta normativa regula el mercado eléctrico, no es un asesoramiento legal sobre tu caso concreto. Los peajes y cargos se revisan con cierta frecuencia: consulta siempre la versión vigente en las fuentes oficiales (CNMC, BOE) o en tu propia factura.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kW es lo normal en una casa?
En España, lo más habitual en una vivienda familiar es tener contratados entre 3,45 y 5,75 kW. A un piso pequeño con poca electrificación suele bastarle con 3,45 kW, mientras que una casa con calefacción eléctrica, aire acondicionado o coche eléctrico suele necesitar 6,9 kW o más.
¿Qué significa que un electrodoméstico tenga 900 W, 1500 W, 2000 W o 4,5 kW?
Es la energía que consume ese aparato por cada hora que funciona a máxima potencia. Un microondas de 900 W gasta 0,9 kWh en una hora; un secador de pelo de 1500 W, 1,5 kWh; una vitrocerámica de 2000 W, 2 kWh. Y 4,5 kW es la potencia nominal típica de una placa de inducción completa o de un pequeño calentador eléctrico de agua.
¿Es suficiente una potencia de 3,45 kW o 4,6 kW para mi vivienda?
3,45 kW suele ir justo para un piso pequeño con pocos aparatos a la vez: si enciendes el horno y la lavadora juntos, es fácil que salte el ICP. 4,6 kW da más margen y suele bastar para un hogar de 2 a 4 personas sin calefacción eléctrica ni coche eléctrico. Usa la calculadora de esta página para ver qué te conviene según tus electrodomésticos.
¿Cuánto cuesta contratar una potencia de X kW?
El término de potencia se calcula multiplicando los kW que tienes contratados por un precio en euros por kW al día, y por los días de tu factura. Una parte de ese precio, el peaje de acceso, está regulada y es igual en toda España; en el mercado libre, la comercializadora puede añadir un pequeño margen. Por eso, cuanta más potencia contratas, más pagas cada mes, la uses o no.
¿Es normal consumir 1000 kWh al mes?
Depende mucho del hogar. Una vivienda sin calefacción ni agua caliente eléctricas suele moverse entre 200 y 400 kWh al mes. 1000 kWh es un consumo alto, típico de una casa con calefacción eléctrica, mucha superficie o varios electrodomésticos de alto consumo funcionando a diario. No es alarmante, pero merece la pena revisar en qué se va.
¿Es normal pagar 200 € de luz al mes?
Para un hogar medio en España, 200 € al mes es una factura alta: lo habitual suele rondar entre 60 y 120 €, según la zona, la tarifa y el consumo. Pagar 200 € suele indicar una potencia contratada más alta de la necesaria, un consumo elevado (calefacción eléctrica, por ejemplo) o una tarifa poco ajustada a tus horarios.
Para seguir leyendo
- Calculadora de consumo eléctrico (cuánto gastas, no cuántos kW necesitas a la vez).
- Calculadora de frigorías y BTU (si vas a instalar aire acondicionado, también afecta a tu potencia).
- Bono social eléctrico: ¿tengo derecho? (recuerda que exige un máximo de 10 kW contratados).