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Cómo cambiar de compañía de luz sin cortes ni sustos

El miedo a quedarte sin luz es el motivo número uno para no comparar. No hace falta tenerlo.

Mucha gente no cambia de compañía de luz aunque sepa que podría ahorrar, por miedo a que algo salga mal: que se corte el suministro, que sea un proceso complicado, o que aparezca una letra pequeña inesperada. La realidad es bastante más sencilla que ese miedo, y aquí está el proceso completo para que lo compruebes tú mismo.

Lo primero: no se corta la luz

La red eléctrica de tu zona y el cable que llega a tu vivienda los gestiona la distribuidora, no la comercializadora, y esa no cambia aunque cambies de compañía. Lo único que cambia es quién te factura la energía. Por eso, durante todo el proceso de cambio, sigues teniendo luz con total normalidad: no hay ningún corte de suministro asociado a cambiar de comercializadora.

Qué datos necesitas antes de empezar

El proceso se resume en tres datos: tu DNI o NIE, el CUPS de tu vivienda (el código que identifica tu punto de suministro, siempre visible en cualquier factura) y un IBAN para la domiciliación del nuevo contrato. Con esos tres datos a mano, la nueva comercializadora puede tramitar todo lo demás.

El proceso, paso a paso

Primero, compara ofertas con tu consumo real, no con una tarifa genérica, en el comparador de tarifas de luz y gas. Después, contactas con la comercializadora que hayas elegido y firmas el nuevo contrato, aportando tus datos y el CUPS. A partir de ahí, es la nueva compañía la que gestiona la baja con la anterior: no tienes que llamar tú mismo a tu compañía actual para darte de baja por tu cuenta, ese trámite corre de parte de la nueva.

Plazos: cuánto tarda de verdad

El plazo máximo fijado por normativa es de 21 días naturales desde que solicitas el cambio, aunque en la práctica muchos cambios se completan en 10-15 días. El cambio suele hacerse efectivo al terminar el periodo de facturación en curso con tu compañía actual, así que es normal recibir una última factura de la compañía anterior antes de que el cambio se complete del todo.

Permanencia: cuándo hay penalización y cuánto

Si tu contrato actual incluye una cláusula de permanencia vigente (habitual en ofertas con descuentos o regalos de bienvenida) y lo rompes antes de que termine, puede aplicarse una penalización. Pero desde febrero de 2026 la regla juega claramente a tu favor: el artículo 28.3 del Real Decreto 88/2026 establece que un consumidor persona física con tarifa 2.0TD —la doméstica— puede rescindir el contrato y sus prórrogas en cualquier momento, sin que proceda cargo alguno en concepto de penalización.

La única excepción son los contratos a precio fijo rotos antes de su primera prórroga anual. Y aun ahí el tope es estrecho: la penalización solo cabe si la rescisión causa un daño real a la comercializadora, no puede superar el 5% de la energía estimada pendiente de suministro, y la carga de probar esa pérdida recae siempre sobre la comercializadora, no sobre ti. Así que, si te encuentras un cargo por permanencia, lo primero es mirar si tu contrato es de precio fijo: si no lo es, no debería existir. Revisa tu contrato actual antes de cambiar para saber si te afecta y cuánto sería.

Qué revisar antes de firmar con la nueva compañía

No te fijes solo en el precio del kWh: revisa también el precio de la potencia, si hay algún coste fijo adicional o servicio incluido que no necesites, la duración del contrato y si tiene permanencia, y las condiciones de cancelación. Una oferta con el kWh más barato del mercado puede no ser la más barata en tu caso si el término de potencia compensa la diferencia. Si tienes dudas sobre qué partidas de tu factura está afectando el cambio, revisa nuestra guía para leer la factura de la luz.

Después del cambio: qué esperar

Recibirás una última factura de tu compañía anterior, correspondiente al consumo hasta el día del cambio, y a partir de ahí empezará a facturarte la nueva. No necesitas hacer nada más por tu parte: ni avisar a la distribuidora, ni gestionar ningún corte o reconexión. Si algo no cuadra en la primera factura nueva, contacta directamente con la comercializadora: es lo más rápido para resolver cualquier duda sobre el cambio.

Errores frecuentes al cambiar de compañía

El más habitual es fijarse solo en el precio del kWh anunciado en letra grande, sin revisar el término de potencia ni los costes fijos de la nueva oferta, que a veces compensan un precio de energía algo más bajo. El segundo es firmar una oferta con permanencia sin darse cuenta, atraído por un descuento o un regalo de bienvenida, y descubrir la penalización meses después si quiere volver a cambiar. El tercero es esperar una llamada o visita para "cortar" la luz vieja antes de que llegue la nueva: no existe tal corte, así que no hace falta estar pendiente de nada especial esos días.

Si tienes dudas durante el proceso

Si pasan varias semanas y no ves reflejado el cambio, o recibes facturas de ambas compañías al mismo tiempo por un periodo más largo de lo esperado, lo más rápido es contactar directamente con la nueva comercializadora: es la que ha gestionado la solicitud y la que tiene la información actualizada del estado del trámite. No hace falta mediar entre las dos compañías tú mismo ni preocuparte por quedarte sin suministro mientras se resuelve cualquier incidencia administrativa.

Preguntas frecuentes

¿Se corta la luz al cambiar de compañía?

No. La red física y el suministro son los mismos, los gestiona la distribuidora de tu zona, no la comercializadora. Cambiar de compañía solo cambia quién te factura la energía, no la electricidad que llega a tu casa, así que no hay cortes de suministro durante el proceso.

¿Qué datos necesito para cambiar de compañía?

Básicamente tres: tu DNI o NIE, el CUPS de tu vivienda (el código que identifica tu punto de suministro, aparece en cualquier factura) y un IBAN para la domiciliación. Con eso, la nueva comercializadora gestiona el resto.

¿Cuánto tarda el cambio de compañía de luz?

El plazo máximo legal es de 21 días naturales desde que solicitas el cambio, aunque en la práctica muchos cambios se completan en 10-15 días. Normalmente se hace efectivo al terminar el periodo de facturación en curso, así que es habitual recibir una última factura de la compañía anterior antes de que se complete.

¿Tengo que avisar yo a mi compañía actual?

No, no hace falta: es la nueva comercializadora la que gestiona la baja con la anterior como parte del proceso de alta. No tienes que llamar tú mismo a tu compañía actual para darte de baja por separado.

¿Qué pasa si tengo permanencia?

La regla juega a tu favor. El artículo 28.3 del Real Decreto 88/2026 permite al consumidor persona física con tarifa 2.0TD (la doméstica) rescindir el contrato y sus prórrogas en cualquier momento sin cargo alguno por penalización. La única excepción son los contratos a precio fijo rotos antes de su primera prórroga anual y, aun en ese caso, la penalización no puede exceder el 5% de la energía estimada pendiente de suministro, y es la comercializadora quien tiene que demostrar el daño.

¿Qué debo revisar antes de firmar con la nueva compañía?

El precio del kWh y de la potencia, si hay algún coste fijo adicional, la duración del contrato y si tiene permanencia, y las condiciones de cancelación. Compara siempre con tu consumo real, no con una tarifa media, para saber si de verdad vas a ahorrar.