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Calculadoras

Busca lo que quieras calcular. Todas dan un resultado al momento, sin registrarte ni descargar nada.

Qué calculadoras de luz y electricidad hay en esta página

Todas funcionan igual: pones tus propios datos, el resultado sale al momento y no hay registro, ni descarga, ni tus datos viajando a ninguna comercializadora. Ninguna recomienda compañías ni cobra comisión por lo que contrates. Se agrupan en cuatro familias, según la pregunta que respondan.

Para entender lo que pagas: factura y consumo

La calculadora de factura de la luz reconstruye el recibo partida a partida —término de potencia, término de energía, impuestos y alquiler del contador— para que veas de dónde sale cada euro. El analizador hace el camino contrario: parte de una factura que ya tienes y te explica línea a línea qué significa cada concepto. Y la calculadora de consumo eléctrico baja al detalle de los aparatos, repartiendo el gasto entre cada electrodoméstico según las horas que lo uses.

Para pagar menos: potencia y tarifas

La de potencia eléctrica es la que más suele rendir, por una razón sencilla: el término de potencia se paga todos los días del mes, consumas o no. Junto a ella, el comparador enfrenta varias ofertas con tu consumo real en lugar de con un perfil medio, la de discriminación horaria dice si te compensa mover consumo a la madrugada, y la del bono social comprueba si te corresponde un descuento regulado que mucha gente con derecho a él no llega a pedir.

Para decidir una inversión: solar, aerotermia y coche eléctrico

Estas tres responden a la misma pregunta con distinto sujeto: en cuántos años recuperas lo que pones. La de placas solares parte de la producción de tu zona, la de aerotermia compara el consumo frente a tu sistema actual, y la de carga del coche eléctrico traduce tus kilómetros a euros, en casa y en público.

Para el gas

La calculadora de gas traduce los m³ que marca tu contador a kWh y a euros usando el factor de conversión de tu propia factura, que cambia según la zona y el mes. Es la diferencia entre una estimación genérica y tu cifra real.

Por dónde empezar

Si no tienes claro cuál abrir primero, el orden que más suele rendir es este. Empieza por la calculadora de potencia eléctrica, porque es un ahorro fijo que no te obliga a cambiar ningún hábito. Sigue por la calculadora de consumo eléctrico, para saber qué aparato pesa de verdad en tu factura y no cuál crees que pesa. Y solo entonces abre el comparador de tarifas de luz y gas, ya con cifras tuyas en la mano en vez de con una estimación.