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Cuánto gasta un aire acondicionado: consumo real y coste al mes

Lo que consume de verdad un split, no lo que pone en la placa.

Cuánto gasta un aire acondicionado no se responde con la potencia de la placa, que es de donde sale casi todo lo que se lee: un split no funciona a plena potencia más que un rato. Las cifras con las que sí sale son estas. Un equipo doméstico de unas 3.000 frigorías pide en torno a1.000 W mientras enfría a tope, pero baja el compresor al40-60% en cuanto alcanza la temperatura, así que la media por hora de uso real se queda en unos 700 W.

Coste estimado de un verano

69 €

Un split de 3.000 frigorías, 6 horas al día, los tres meses de calor.

Por hora encendido
0,13 €
Un día (6 h)
0,76 €
Al mes
23 €
Al mes en energía
126 kWh

Calculado con el kWh a 18,13 céntimos, que es el término de energía ya con el impuesto eléctrico y el IVA, no el precio desnudo que aparece en la factura.

14,25 céntimos/kWh: precio medio del PVPC (término de energía 2.0TD, media aritmética horaria) de octubre de 2025 a septiembre de 2026, según Red Eléctrica (ESIOS), sin impuestos. En mercado libre el precio es el de tu contrato, así que cámbialo por el tuyo.

Calcula tu caso con tus horas y tu precio →

Cuánto gasta un aire acondicionado por hora

Un aire acondicionado no fabrica frío: saca calor de dentro de casa y lo suelta fuera, igual que una nevera pero al revés. Esa es la razón de que un aparato que consume 1 kW de electricidad sea capaz de retirar 3 o 4 kW de calor de la habitación. Ese multiplicador es el SEER, y explica algo poco intuitivo: el aire acondicionado es, con diferencia, la forma más eficiente de mover temperatura que tienes en casa. Un radiador eléctrico gasta un kilovatio para dar un kilovatio de calor; el aire da tres o cuatro.

De ahí se deduce lo que de verdad marca el consumo: no los grados que pones, sino la diferencia entre la temperatura de la calle y la que le pides dentro. Con 30 ºC fuera, pedirle 25 es un trabajo moderado; pedirle 21 casi le duplica la diferencia que tiene que salvar. Por eso el mismo aparato, en la misma casa, puede costarte 23 € un mes y bastante más al siguiente sin que hayas cambiado nada salvo el termostato y la ola de calor.

Qué dispara la factura y qué no

El factor número uno es el termostato, y su efecto no es lineal:cada grado que bajas obliga al compresor a trabajar más ratoantes de alcanzar la temperatura y a arrancar más veces para sostenerla, así que pasar de 25 a 22 ºC se nota de forma clara en la factura del mes. Circulan porcentajes por grado atribuidos al IDAE, pero no coinciden entre sí y no hemos podido abrir el documento original, así que no publicamos ninguno. Después viene la casa: una última planta bajo cubierta, o un salón orientado al oeste con sol de tarde en pleno agosto, puede hacer que el equipo no pare nunca de trabajar. Y luego está el dimensionado, que casi nadie mira: un split que se queda corto para los metros de la estancia nunca llega a modularse a la baja, se pasa el día al 100% y acaba costando más que uno bien elegido. Antes de comprar, mira cuántas frigorías y BTU necesitas para tus m².

Lo que no mueve la aguja tanto como se cree: el modo turbo, que no enfría antes de forma significativa y solo mete más ruido, y apagarlo para ausencias de veinte minutos. Y un mito caro de verdad: poner 18 ºC para que enfríe más rápido. No enfría más rápido. La casa pierde calor al ritmo que puede; lo único que consigues es que el equipo no se detenga al llegar a los 24 y siga gastando.

Cinco ajustes concretos que sí se notan

Limpia los filtros cada dos o tres semanas de uso intensivo. Un filtro saturado obliga al ventilador a forzar el paso del aire y baja el rendimiento del equipo; es el mantenimiento con mejor relación esfuerzo-ahorro que existe en este aparato.

Dale sombra a la unidad exterior y no la encajones. Es la parte que tiene que soltar el calor a la calle: si está a pleno sol o metida en un patinillo sin ventilación, le cuesta más deshacerse de ese calor y el consumo sube. No hay que taparla, hay que ventilarla.

Sube dos grados y pon un ventilador de techo. El ventilador consume del orden de 50 W frente a los 700 W del split, y el movimiento del aire hace notar dos o tres grados menos. Combinados, permiten estar a 26 ºC con la sensación de 24.

Preenfría antes del tramo caro. Con discriminación horaria, adelantar el enfriado a antes de la punta de la tarde hace que el equipo llegue a esa franja solo manteniendo, no enfriando. Si no sabes si te compensa esa tarifa, míralo en la guía de discriminación horaria.

Baja las persianas antes de que entre el sol, no después. Frenar la radiación antes de que caliente suelos y paredes es mucho más barato que retirar ese calor después con el compresor.

Cómo saber lo que gastas tú

Las cifras de arriba son un escenario medio y honesto, no tu factura: tus horas reales, tu equipo, tu zona climática y el precio de tu tarifa cambian el resultado. Mete tus datos en la calculadora de consumo eléctrico y compáralo con el resto de aparatos de casa: casi siempre sorprende ver dónde está de verdad el gasto, y de eso va el ranking de consumo de electrodomésticos. Si el aire te sale el primero de la lista, tienes también la guía para bajar la factura de la luz.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto consume el aire acondicionado por hora?

Un split doméstico de unas 3.000 frigorías pide en torno a 1.000 W a plena carga, pero solo trabaja así mientras enfría la estancia de golpe. En cuanto alcanza la temperatura, un equipo inverter baja el compresor al 40-60%, así que la media real ronda los 700 W: unos 0,7 kWh por hora, es decir, alrededor de 0,13 € por hora encendido con el kWh a 18,13 céntimos con impuestos incluidos.

¿Cuánto cuesta tener el aire acondicionado todo el verano?

Con un uso de 6 horas al día durante los tres meses de calor salen unos 126 kWh al mes y alrededor de 69 € en todo el verano. Es una estimación orientativa: en el interior peninsular, en una última planta bajo cubierta o con mala orientación, puede irse bastante por encima.

¿A cuántos grados hay que ponerlo para ahorrar de verdad?

Entre 24 y 26 ºC. Cada grado que bajas el termostato obliga al compresor a trabajar más rato, así que pasar de 25 a 22 ºC sube el mes de forma clara sin que el confort mejore en esa proporción. Circulan porcentajes por grado atribuidos al IDAE, pero varían entre sí y no hemos podido abrir el documento original, así que no publicamos ninguno.

¿Por qué un aparato de 1 kW enfría mucho más de 1 kW?

Porque no fabrica frío: mueve calor de dentro a fuera, como una nevera al revés. Por eso un split que consume 1 kW de electricidad puede retirar 3 o 4 kW de calor de la habitación. Ese multiplicador es el SEER, y es la razón de que el aire acondicionado sea mucho más eficiente que cualquier aparato que genere frío o calor por resistencia.

¿Gasta más encenderlo y apagarlo o dejarlo puesto?

Si te vas varias horas, apagarlo sale a cuenta: mantener fría una casa vacía cuesta más que el arranque posterior. Pero en ausencias cortas, de menos de una hora, suele salir mejor subir el termostato dos o tres grados que apagarlo, porque así el equipo se ahorra volver a la fase de enfriado rápido, que es la que más consume.

¿Sirve de algo el modo turbo para enfriar antes?

Enfría algo más rápido, pero no cambia el trabajo total: la habitación tiene que perder el mismo calor de todas formas. Lo que sí es un error caro es poner 18 ºC creyendo que enfría antes. No enfría antes; lo único que consigues es que el equipo no se detenga al llegar a los 24 y siga gastando.

¿El modo deshumidificar consume menos que el modo frío?

Suele consumir menos porque el compresor trabaja a menor régimen, y en zonas húmedas puede dar una sensación de confort parecida a bajar un par de grados. Pero no es un modo mágico: si la casa está realmente caliente no la va a enfriar, y tenerlo puesto muchas horas puede acabar costando lo mismo.

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