Cuánto gasta un calefactor de 2000W en euros
El aparato más caro por hora que puedes enchufar en casa.
Un calefactor, un convector o un radiador de aceite de 2000 W consume exactamente 2 kWh por cada hora que la resistencia está funcionando: unos 0,36 € la hora. Como el termostato la apaga a ratos, la media real de uso baja en torno a un 30%, hasta unos 1400 W. Aun así, calentar una sola habitación 5 horas al día sale por unos 38,07 € al mes.
Coste estimado al mes
38,07 €
Un aparato de 2000 W calentando UNA habitación, 5 horas al día.
- Una hora a tope
- 0,36 €
- Una hora con termostato
- 0,25 €
- Al día
- 1,27 €
- Al mes en energía
- 210 kWh
Calculado con el kWh a 18,13 céntimos, que es el término de energía ya con el impuesto eléctrico y el IVA, no el precio desnudo que aparece en la factura.
14,25 céntimos/kWh: precio medio del PVPC (término de energía 2.0TD, media aritmética horaria) de octubre de 2025 a septiembre de 2026, según Red Eléctrica (ESIOS), sin impuestos. En mercado libre el precio es el de tu contrato, así que cámbialo por el tuyo.
Cuánto gasta un calefactor por hora según su potencia
Un calefactor de resistencia consume su potencia de placa mientras está funcionando, así que la cuenta es directa: los vatios partidos por mil son los kWh que gasta cada hora. Esta es la tabla para las cuatro potencias que se venden habitualmente.
| Potencia | Por hora | €/hora | Al mes* |
|---|---|---|---|
| 1.000 W | 1,0 kWh | 0,18 € | 21,75 € |
| 1.500 W | 1,5 kWh | 0,27 € | 32,63 € |
| 2.000 W | 2,0 kWh | 0,36 € | 43,51 € |
| 2.500 W | 2,5 kWh | 0,45 € | 54,38 € |
* Encendido 4 horas al día durante 30 días, que es un uso realista de una sola habitación en invierno.
Calculado con el kWh a 18,13 céntimos: el término de energía de 14,25 céntimos, más el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 5,11269632% que fija el artículo 99.1 de la Ley 38/1992, y el IVA al 21% sobre el resultado. Recalcula tu caso con tu propio precio en la calculadora de consumo eléctrico.
No existe el calefactor de bajo consumo
Esta es la idea más importante de la página y conviene decirla sin rodeos: todos los calefactores eléctricos de resistencia gastan lo mismo a igual potencia. Da igual que sea de aceite, de mica, de cuarzo, halógeno, un convector o un termoventilador de veinte euros. Todos convierten la electricidad en calor con un rendimiento prácticamente del 100%, porque eso es lo que hace una resistencia y no se puede hacer mejor. Un aparato de 2.000 W gasta 2 kWh por hora encendido, lleve la etiqueta que lleve.
Cuando un anuncio promete "bajo consumo", en el mejor de los casos se refiere a que el aparato tiene buen termostato y buena inercia, con lo que pasa más tiempo apagado. Eso sí es real y sí ahorra, pero es un asunto de regulación, no de eficiencia. En el peor de los casos, simplemente el aparato es de menos vatios, calienta menos y por eso gasta menos.
Entonces, ¿cuál elegir?
La diferencia real está en cómo reparten el calor y cuánto lo retienen, y eso cambia según para qué lo quieras. El radiador de aceite tarda en arrancar, pero acumula calor y sigue emitiéndolo tras apagarse: en una tarde entera, el termostato lo tiene parado más rato y acaba saliendo algo mejor. El termoventilador da calor instantáneo y lo pierde igual de rápido, así que es la herramienta correcta para diez minutos en el baño y la incorrecta para el salón toda la tarde. Los halógenos calientan por radiación, es decir, calientan a quien está delante y no la habitación: útiles si vas a estar quieto en un sitio concreto.
Cuidado con el ICP
Dos mil vatios es mucha potencia pidiéndose de golpe. Si el calefactor coincide con el horno, la placa o el termo calentando, el interruptor de control de potencia puede saltar y dejarte a oscuras. Si desde que sacas el calefactor tienes cortes en casa, ya sabes por dónde va. Antes de llamar para subir la potencia contratada —que se paga todos los meses del año, también en agosto—, calcula cuánta necesitas de verdad en la calculadora de potencia contratada.
Para qué sí y para qué no
El calefactor es una buena herramienta puntual: una habitación concreta un par de horas, el baño antes de la ducha, el despacho una mañana suelta. En esos casos evita encender la calefacción de toda la casa para calentar cuatro metros, y ahí gana.
Lo que sale muy caro es convertirlo en el sistema de calefacción permanente. Si te ves con dos o tres enchufados todas las tardes de invierno, has llegado sin querer a la forma más cara de calentar una vivienda, y lo que estás mirando en realidad es cuánto gasta la calefacción eléctrica. Y si tienes un split con bomba de calor, casi siempre te saldrá más barato usarlo en modo calor que enchufar la resistencia: la bomba entrega tres o cuatro kWh de calor por cada kWh consumido, como se explica en la guía de cuánto gasta el aire acondicionado.
Para el resto de opciones y el orden en que conviene atacarlas, está la guía para ahorrar en calefacción, y para poner cifras a tu caso, la calculadora de consumo eléctrico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gasta un calefactor eléctrico por hora?
A pleno funcionamiento, un aparato de 2000 W consume 2 kWh por hora, unos 0,36 €. Con el termostato regulando, que es como se usa de verdad, la media baja alrededor de un 30%: unos 1,4 kWh por hora, en torno a 0,25 €.
¿Cuánto cuesta tener un calefactor encendido al mes?
Con 5 horas al día en una habitación, salen unos 210 kWh y alrededor de 38,07 € al mes. Por una sola habitación. Es la cifra que explica por qué una factura de invierno se dispara al sacar el calefactor del armario.
¿Hay calefactores eléctricos de bajo consumo?
No, y conviene decirlo claro: es la etiqueta de marketing más repetida del sector. Todos los aparatos que calientan por resistencia convierten la electricidad en calor con un rendimiento prácticamente del 100%, sea un radiador de aceite, un convector, un halógeno o un termoventilador. A igual potencia y mismas horas, consumen lo mismo. Lo que cambia es cómo reparten ese calor, no cuánto gastan.
¿Qué diferencia hay entonces entre un radiador de aceite y un convector?
La inercia y el reparto, no el consumo. El radiador de aceite tarda más en calentar pero sigue soltando calor un rato tras apagarse, lo que hace que el termostato lo tenga apagado más tiempo y a la larga salga algo mejor en uso prolongado. Un termoventilador calienta al instante pero se enfría igual de rápido, así que va bien para un golpe de calor puntual y mal para toda la tarde.
¿Puede saltarme el ICP con un calefactor?
Con facilidad. Dos mil vatios es mucha potencia de golpe, y si coincide con el horno, la vitrocerámica o el termo calentando, es un candidato claro a hacer saltar el interruptor. Si has tenido cortes desde que usas el calefactor, no es casualidad.
¿Es más barato el calefactor eléctrico o el aire acondicionado en modo calor?
El aire acondicionado en modo calor, por bastante. Una bomba de calor no fabrica calor: lo trae de fuera, y por eso entrega tres o cuatro kWh de calor por cada kWh que consume. Una resistencia da uno por uno. Si tienes un split con bomba de calor instalado, casi siempre te sale más barato usarlo que enchufar un calefactor.
¿Compensa un calefactor si solo lo uso un rato?
Para eso justamente es bueno: calentar una habitación concreta un par de horas puntuales, sin poner en marcha la calefacción de toda la casa. El error caro es convertirlo en el sistema de calefacción permanente de una vivienda, porque entonces estás usando la forma más cara que existe de generar calor.